lopezbueno

119060910_3352763411615922_839235121041331818_o

ESCRITO ELABORADO POR DR. ABRAHAM MONTALVO PARRA, DIRECTOR DE UMF/MR ISSSTE TECATE.

Los tumores pituitarios son crecimientos anormales que se desarrollan en la glándula pituitaria. Algunos tumores pituitarios generan demasiadas hormonas que regulan las funciones importantes del cuerpo. Algunos tumores pituitarios pueden hacer que la glándula pituitaria produzca niveles más bajos de hormonas.

La mayoría de los tumores pituitarios son crecimientos no cancerosos (benignos), también llamados adenomas. Estos permanecen en la glándula pituitaria o en los tejidos que la rodean y no se diseminan a otras partes del cuerpo. Existen varias opciones de tratamiento para los tumores pituitarios, que incluyen extirpar el tumor, controlar su crecimiento y tratar los niveles hormonales con medicamentos.

SÍNTOMAS

No todos los tumores de la glándula hipófisiaria provocan síntomas. Los tumores pituitarios que producen hormonas (funcionales) pueden provocar diversos signos y síntomas según la hormona que produzcan. Los signos y síntomas de los tumores pituitarios que no producen hormonas (no funcionales) se relacionan con su crecimiento y la presión que ejercen sobre otras estructuras.

Los tumores pituitarios grandes, aquellos que miden alrededor de 1 cm o más, se conocen como macroadenomas. Los tumores más pequeños se denominan microadenomas. Debido al tamaño de los macroadenomas, pueden ejercer presión sobre la glándula pituitaria normal y las estructuras cercanas.

Signos y síntomas relacionados con la presión por un tumor

Los signos y síntomas de la presión por un tumor hipofisario pueden ser:

• Dolor de cabeza

• Pérdida de la visión, en especial, de la periférica

Síntomas relacionados con los cambios en los niveles hormonales

Exceso de funcionamiento

Los tumores pituitarios funcionales provocan un exceso de producción de hormonas. Diferentes tipos de tumores funcionales en la glándula pituitaria provocan signos y síntomas específicos, y, en ocasiones, una combinación de estos.

Deficiencia

Los tumores grandes podrían causar deficiencias hormonales. Los signos y síntomas incluyen los siguientes:

• Náuseas y vómitos

• Debilidad

• Sensación de frío

• Ausencia o reducción de la frecuencia de los períodos menstruales

• DISFUNCIÓN SEXUAL

• Mayor cantidad de orina al orinar.

• Pérdida o aumento de peso involuntario.

Dependerá de la alteración de la producción hormonal el tipo de tumor y de los síntomas, tendremos las alteraciones principalmente de la hormona adrenocorticotropica (ACTH), hormona del crecimiento, prolactina, hormona estimulante de la tiroides, entre otras, en esta colaboración describiremos los síntomas y tratamiento de solo algunas.

TUMORES DE SECRECIÓN DE LA PROLACTINA

La producción excesiva de prolactina de un tumor pituitario (prolactinoma) puede causar una REDUCCION DE LOS NIVELES NORMALES DE HORMONAS SEXUALES, estrógeno en las mujeres y testosterona en los hombres. El exceso de prolactina en la sangre afecta a los hombres y las mujeres de manera diferente.

En las mujeres, un prolactinoma podría causar lo siguiente:

• Periodos menstruales irregulares

• Ausencia de períodos menstruales

• Secreción lechosa de las mamas

• PÉRDIDA DEL DESEO SEXUAL.

En los hombres, un tumor que produce prolactina podría causar hipogonadismo. Entre los signos y síntomas, se incluyen los siguientes:

• Disfunción eréctil

• Disminución del recuento de espermatozoides

• Pérdida del deseo sexual

• Crecimiento de las mamas

TUMORES DE SECRECIÓN DE LA HORMONA ESTIMULANTE DE LA TIROIDES

Cuando un tumor pituitario produce hormona estimulante de la tiroides en exceso, la glándula tiroidea produce demasiada hormona tiroxina. Esta es una causa poco frecuente de hipertiroidismo o enfermedad de la tiroides hiperactiva. El hipertiroidismo puede acelerar el metabolismo del organismo y provocar lo siguiente:

• Pérdida de peso

• Taquicardia o arritmia

• Nerviosismo o irritabilidad

• Deposiciones frecuentes

• Exceso de sudoración

Si desarrollas signos y síntomas que podrían asociarse con un tumor pituitario, consulta con el médico. Los tumores pituitarios a menudo pueden tratarse para que los niveles hormonales regresen a la normalidad y aliviar los signos y síntomas.

CAUSAS

Aún se desconoce la causa del crecimiento celular descontrolado en la glándula hipófisis, que produce un tumor. La glándula hipófisis es una pequeña glándula situada en la base del cerebro, un poco detrás de la nariz y entre las orejas. A pesar de su tamaño pequeño, la glándula influye prácticamente en todas las partes del cuerpo. Las hormonas que produce ayudan a regular funciones importantes, como el crecimiento, la presión arterial y la reproducción.

Un pequeño porcentaje de casos de tumores de la glándula hipófisis es hereditario, pero la mayoría no tiene un factor hereditario aparente. De todos modos, los científicos sospechan que las alteraciones genéticas desempeñan un rol importante en la forma en que se desarrollan los tumores hipofisarios.

DIAGNÓSTICO

Los tumores pituitarios a menudo no se diagnostican dado que sus síntomas se parecen a los de otras afecciones. Y algunos tumores pituitarios se detectan a partir de pruebas médicas para otras afecciones, es decir, como un hallazgo.

Para diagnosticar un tumor pituitario, tu médico posiblemente haga una historia clínica detallada y un examen físico. Podría solicitar estudios tales como los siguientes:

• Análisis de sangre y orina. Estas pruebas pueden determinar si tienes exceso de producción o deficiencia de hormonas.

• Estudios por imágenes del cerebro. Una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM) del cerebro pueden ayudar al médico a determinar la ubicación y el tamaño de un tumor pituitario.

• Análisis de la visión.Esto puede determinar si un tumor pituitario ha alterado tu vista o visión periférica.

Además, el médico podría derivarte a un endocrinólogo (especialista en problemas hormonales) para hacer pruebas más amplias.

TRATAMIENTO

Muchos tumores de la glándula hipófisiaria no requieren tratamiento. El tratamiento de los que sí requieren depende del tipo de tumor, su tamaño y cuánto ha crecido en el cerebro. La edad y el estado de salud general también son factores.

El tratamiento conlleva un equipo de expertos médicos, que posiblemente incluyen un cirujano de cerebro (neurocirujano), un especialista del sistema endocrino (endocrinólogo) y un radioncólogo. Los médicos generalmente usan cirugía, radioterapia y medicamentos, ya sea solos o en combinación, para tratar un tumor pituitario y regresar la producción de hormonas a niveles normales.

CIRUGÍA

La extirpación quirúrgica de un tumor pituitario generalmente es necesaria si el tumor presiona los nervios ópticos o si el tumor está produciendo determinadas hormonas en exceso. El éxito de la cirugía depende del tipo de tumor, su ubicación, su tamaño y si el tumor invadió los tejidos cercanos. Las dos técnicas quirúrgicas principales para tratar los tumores pituitarios son las siguientes:

Enfoque transesfenoidal transnasal endoscópico.

Enfoque transcraneal (craneotomía).

RADIOTERAPIA

La radioterapia emplea fuentes de radiación de energía alta para destruir los tumores. Puede utilizarse después de una cirugía o sola, si la cirugía no es una opción. La radioterapia puede ser beneficiosa si un tumor persiste o regresa después de la cirugía y provoca signos y síntomas que los medicamentos no alivian. Los métodos de radioterapia incluyen los siguientes:

Radiocirugía estereotáctica.

Radiación con haz externo.

Radioterapia de intensidad modulada.

Terapia con rayos de protones.

Las complicaciones y los beneficios de estos tipos de radioterapia a menudo no son inmediatos y pueden tardar meses o años en ser completamente eficaces. Un radiooncólogo evaluará tu afección y analizará las ventajas y las desventajas de cada opción contigo.

MEDICAMENTOS

El tratamiento con medicamentos podría ayudar a bloquear el exceso de secreción hormonal y, en ocasiones, a encoger determinados tipos de tumores hipofisarios:

Tumores de secreción de la prolactina (prolactinomas). Los medicamentos cabergolina y bromocriptina (Parlodel) disminuyen la secreción de prolactina y, a menudo, reducen el tamaño de los tumores. Los posibles efectos secundarios incluyen somnolencia, mareos, náuseas, congestión nasal, vómitos, diarrea o estreñimiento, confusión y depresión. Algunas personas desarrollan conductas compulsivas, como apostar, mientras toman estos medicamentos.

Tumores de secreción de la hormona del crecimiento.

Hay dos tipos de medicamentos disponibles para estos tipos de tumores pituitarios; son especialmente útiles si una cirugía no ha sido satisfactoria para la normalización de la producción de hormona del crecimiento. Un tipo de medicamento conocido como análogo de la somatostatina, el cual incluye medicamentos como el octreótido (Sandostatin) y lanreótido (Somatuline Depot), produce una reducción de la producción de la hormona del crecimiento y puede encoger el tumor. Se administran como inyecciones, generalmente cada cuatro semanas.

Estos medicamentos pueden provocar efectos secundarios, como náuseas, vómitos, diarrea, dolor de estómago, mareos, dolor de cabeza y dolor en el sitio de inyección. Muchos de estos efectos secundarios 

mejoran o incluso desaparecen con el tiempo. También pueden provocar cálculos biliares y pueden empeorar la diabetes mellitus.

El segundo tipo de medicamentos, pegvisomant (Somavert), anula el efecto del exceso de hormona del crecimiento en el cuerpo. Este medicamento, que se administra mediante inyecciones diarias, puede provocar daño hepático en algunas personas.

Reemplazo de las hormonas pituitarias

Si un tumor pituitario o una cirugía para extirparlo reduce la producción de hormonas, posiblemente necesitará hormonas de reemplazo para mantener niveles hormonales normales. Algunas personas que reciben radioterapia también necesitan reemplazo hormonal pituitario.

yazbeck

IMPE