El Pleno de la Asamblea Legislativa local hizo suyo un punto de acuerdo propuesto por el diputado Roberto Dávalos Flores, mediante el cual exhorta al alcalde de Tijuana, Jorge Astiazarán Orcí, con el fin de que el programa municipal “Jóvenes en riesgo” no se enfoque solo a los que han cometido un delito, sino también tenga un ángulo regenerativo de seguridad pública, para rescatar al mayor número de jóvenes grafiteros dedicados a la pinta de casas y negocios.

En ese sentido, pidió que mediante dicho programa se les diga a los grafiteros que se les comprende y que no están solos, además de que hay un interés de ayudarlos a integrarse a la comunidad cultural tijuanense, donde se les respete sus propias expresiones culturales y sin necesidad de ser encarcelados.

Asimismo, el legislador perredista solicitó al presidente municipal realizar un programa para sensibilizar a la ciudadanía en general, con el propósito de que dejen de percibir a dichos jóvenes como vándalos o delincuentes y les permita realizar su arte  en los edificios rescatados para el grafiti artístico y legal, dentro del programa “Jóvenes en riesgo”.

Dávalos Flores indicó que el grafiti es una expresión juvenil asociada con hechos delictivos y conductas antisociales, por la cual manifiestan en sus pintas una declaración de sus identidades, como también para externar sus miedos, ideas, inquietudes, reclamos y exigencias.

Subrayó la necesidad de contactarlos y hacerlos partícipes del embellecimiento de la ciudad, en este caso Tijuana, sobre todo en las colonias más afectadas por el grafiti, en donde puedan realizar murales artísticos legales en los inmuebles grafiteados y abandonados, bajo la dirección y el asesoramiento de la dirección de Prevención del Delito y Participación Ciudadana Continua, perteneciente a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal.

“Debemos pensar más en estos jóvenes, inducirlos a realizar actividades donde puedan expresar desde un punto de arte  legal una expresión artística, a embellecer a nuestra ciudad con sus habilidades que tienen, sustituyendo un grafiti ilegal por uno legal, orientarlos a realizar arte con su estilo peculiar en sus diferentes tipos de grafiti, y de esta manera plasmar  en esas paredes rayadas por una pared con arte juvenil, para que los ciudadanos y los turistas que nos visitan, vean una ciudad más limpia, no abandonada y menos maltratada por las pintas sin control”, expresó.
.