Desarrollo físico y mental del bebé recién nacido en su primer mes de vida

 

¡Tu bebé ya está contigo! Seguramente tenías unas ganas enormes de ver su carita, de sentir su corazón latir junto al tuyo, de poder acariciarle y abrazarle… Comienza ahora la que podríamos denominar como la mejor aventura de tu vida y, aunque no hay un itinerario cerrado, estoy seguro que podre aportar algunas pistas sobre cómo sera el primer mes de vida de tu bebé.

 

EL FÍSICO DEL BEBÉ EN SU PRIMER MES DE VIDA

 

Durante el primer mes de vida del bebé, su principal necesidad consiste en establecer un ritmo respiratorio regular y constante y dominar funciones como el llanto, el estornudo, la tos, el bostezo y todo aquello que le pueda suponer un esfuerzo. Los cinco sentidos del bebé en su primer mes de vida se encuentran preparados para recibir estímulos y procesar informaciones básicas, que más tarde se irán desarrollando.

La cabeza del bebé es grande, pesa mucho y carece de fuerza en el cuello, así que tendrás que sujetarlo con mucho cuidado. Se está todavía formando, así que deberás tener ciertos cuidados para que no sufra ningún tipo de malformación o la aparición de plagiocefalia, una deformidad del cráneo en los niños. A la hora de meterlo en la cuna, intenta que su cabeza mire hacia el lado derecho y, en otras ocasiones, hacia el lado izquierdo, y que no pase mucho tiempo en la misma postura.

 

Además, el bebé consigue mover sus pies y manos. Si te fijas, desde sus primeros días es capaz de flexionar las piernas y los brazos hacia sí mismo, aunque lo haga de manera inconsciente. El bebé de un mes ejercita sus reflejos. Consigue agarrar los dedos de sus padres e incluso tirar de ellos, y abre y cierra los ojos cuando algo le molesta, por ejemplo, la luz del sol. Y, quizás lo más bonito, con un mes el niño ya empieza a regalarle a los padres su primera sonrisa.

 

LOS SENTIDOS DEL BEBÉ EN SU PRIMER MES DE VIDA

 

Al principio el bebé no conoce su cuerpo. En esta etapa, el bebé todavía no ve con nitidez. Apenas consigue ver sombras a una corta distancia de medio metro. Los primeros colores que comenzará a distinguir serán el blanco, el rojo y el negro.

 

En los primeros días de vida, el niño es capaz de fijar la mirada. Le gusta que acaparen su atención con juguetes que tengan luces y sonidos, ya que le divierte. Pero mucho cuidado, porque pueden provocar un efecto inverso en el niño y sobreestimularle demasiado.

 

También verás que intenta comunicarse contigo a través de la boca y que, al abrirla y cerrarla, parece que quisiera hablar, pero para esto queda todavía mucho.

Si se inquieta, intenta tranquilizarlo hablándole con cariño y dándole muchos mimos. Es necesario que el niño sienta afecto y protección, pues esto le dará la seguridad que ya tenía en el interior del útero. También puedes cantarle para que se relaje, duerma mejor, mejore su estado de ánimo, le permita adquirir nuevas habilidades motoras y le ayude a fortalecer ese vínculo que madre y bebé crearon dentro el útero materno.

EL SUEÑO DEL BEBÉ DE UN MES

 

Durante el primer mes, el bebé apenas está despierto. Se supone que se pasa durmiendo casi todo el día y que solo se levanta durante cortos períodos para comer, pero no siempre es así y esto es algo que desespera a los padres y que añade más estrés al día a día.

 

Dentro del utero el niño solía dormir por el día (se cree que es porque la madre tiene más actividad y ese movimiento hace que el bebé concilie mejor el sueño) mientras que por la noche permanecía despierto y es por ello el momento cuando se notaban más las patadas.

 

Ahora fuera, tiene que regular sus ciclos de sueño y, para ello, se recomienda que si duerme por el día, que lo haga con la luz solar, que no cierres cortinas ni bajes persianas y que hagas “el ruido” que corresponda con ese momento, es decir, tus actividades normales. En cambio, por la noche crea un ambiente relajado como el que tú utilizas para dormirte.

 

Para que tengas una idea (pero recuerda que son datos) suelen dormir mucho, de 16 a 20 horas al día. En las primeras semanas, su sueño diurno suele interrumpirse a intervalos de 2 o 3 horas para sus tomas de leche, a medida que el bebé vaya creciendo también aumentará el espacio de tiempo entre las tomas.

 

La respiración del bebé de 1 mes es algo ruidosa e irregular y, sobre todo, muy diferente a la de los adultos, ¡parecerán como unos pajaritos! Para que te des una idea y lo entiendas: los mayores emitimos 20 respiraciones al minuto y los niños entre 40 y 60, de ahí que los padres se asusten. ¿A que parece que su pecho se mueve constantemente y que se le va a salir el corazón? ¡Eso es porque su cuerpo tiene poca grasa y los movimientos se notan más!

LA ALIMENTACIÓN DEL BEBÉ EN SU PRIMER MES DE VIDA

 

La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda la lactancia materna como único alimento para el bebé durante los seis primeros meses de vida y, si se puede, una vez que se realiza la introducción de la alimentación complementaria y de los sólidos, continuar con el amamantamiento hasta que el bebe cumpla los dos años.

 

En cualquier caso, si la madre no puede dar el pecho al recién nacido por la circunstancia que sea, el niño puede alimentarse con biberón a través de la leche de fórmula. Si es así, es recomendable que te orientes bien sobre el mejor tipo de leche: leche de soya, para bebés prematuros, de vaca (se recomienda a partir del año de vida), para los intolerantes a la lactosa…

 

Tanto si el bebé es alimentado con lactancia materna como con lactancia artificial o formula, no es necesario administrar ningún suplemento, salvo indicación médica. De ahí que sea muy importante acudir a las distintas revisiones pediátricas para que el especialista controle el peso y la talla del bebé.

 

 

EL VÍNCULO MATERNO EN EL BEBÉ RECIÉN NACIDO

 

Según pasen los días, la conexión entre tu bebé y tú irá en aumento y solo con mirarle a la cara sabrás qué es lo que le ocurre. Le encanta que lo tomen en brazos y lo arrullen. Paséale por los distintos rincones de la casa y que escuche distintos sonidos. Que el niño se vaya familiarizando con su hogar y los distintos ruiditos que escuchará todos los días es muy importante.

 

El bebé reconocerá a su mamá por su olor y le encantará estar en sus brazos para escuchar los latidos de su corazón, de esta manera se siente protegido. ¿Sabes lo que puedes hacer para que te note a su lado, por ejemplo, cuando tú te estés bañando o estes ocupada? Ponerte una mantita de tela sobre ti durante un rato largo y, después, dejarla cerquita de él. No será lo mismo, pero se relajará durante un tiempo al detectar tu olor.

 

El bebé descubre en esa etapa, que el llanto es el único y su mejor recurso para conseguir atención. Todos los llantos del bebé serán distintos y se producirán por un motivo concreto. Con el tiempo aprenderás a identificarlos.

 

Disfruta esta y todas las etapas de tu bebe, cualquier cosa no dudes en contactar a tu médico de cabecera.